Once aforismos de José Luis Morante

Hace unos años, cuando aún no había decidido encauzar mi actividad literaria hacia el aforismo, llegó a mis manos un libro que me impactó con mucha fuerza: se titulaba Mejores días y su autor era José Luis Morante. Comprobar que la sensibilidad lírica podía coexistir con la lúcida reflexión y, además, utilizar para ello una modalidad de escritura extremadamente breve fue, para mí, una auténtica revelación. Sirva esta muestra de aforismos de este estupendo libro para intentar saldar una deuda de gratitud no sólo con un autor de gran talento, sino también con una persona excepcional.

 

La autobiografía convierte a otro en protagonista.

 

El insomnio acumula ruidos con cautelosa paciencia.

 

Nunca sabré cómo percibe un ciego la belleza.

 

El cinismo transforma la sonrisa en una inscripción ilegible.

 

Los derrumbes emiten destellos líricos.

 

En la placidez de los postres las lenguas se afilan.

 

En la amistad no es posible el sujeto pasivo.

 

El desamor provoca una reducción que convierte el horizonte en un trastero.

 

Esperanzas inútiles, motores viejos carcomidos de herrumbre.

 

En la pared, las fotografías desprenden olor a tiempo.

 

Los vanidosos alquilan palcos sin preguntar el precio.

 

José Luis Morante. Mejores días. De la Luna Libros, 2009.

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